Sin opinar

25/6/17

Reseña: Erebos - Ursula Poznanski


Ursula Poznanski | Ciencia Ficción. Juvenil.| 2010

De las cosas que más me gustan de la vida está el que a veces nos topamos con genialidades que nunca esperábamos hallar. Esto se vuelve aún más agradable cuando esas genialidades vienen en forma de libro. Aunque en este caso, la historia es algo irónica.

Lau Parra de Sunshine of books venía queriendo leer Erebos hace como 35 años. De hecho todo el 2015 me dijo “Quiero leerlooo”, aunque yo no tenía ni idea de qué iba, porque aunque somos amiguitus lectores especiales, tenemos gustos literarios muy diferentes. Pero una vez lo consiguió físico y por fin pudo leerlo. ¿Y qué sucede después? Pues que publica la reseña donde dice que no le gustó. Bien. La amo.

Pero entonces el libro se presenta ante mí una vez que paseaba por la biblioteca (mis habituales paseos viendo lomos para decidir si leo algo random o no, casual). Y me dije, ¿por qué no? Así que lo presté y lo empecé, sin tener ninguna idea de qué narraba, más allá de que era sobre un videojuego.

Nick es un estudiante normal de colegio, tiene sus amigos y practica baloncesto. Pero un día ve como uno de sus amigos, Colin, empieza a alejarse y a comportarse de forma extraña, llegando incluso a juntarse con personas que se suponía odiaba. Entonces decide espiarlo y descubre que entre varios chicos del colegio se están repartiendo una pequeña cajita, que es la contenedora del DVD del videojuego de Erebos. Entonces después de mucho tratar de obtener una copia, finalmente lo hace y es ahí donde entra a un mundo fascinante pero extremadamente oscuro, que poco a poco irá convirtiendo a Nick, mientras lo usa para cumplir su oscuro y misterioso objetivo.

Es lo que uno se entera al leer unas pocas páginas, porque la historia tiene un ritmo realmente ágil. O al menos así es en un principio, porque una vez que pasamos toda la etapa inicial donde la autora construye el universo en donde se desarrolla la historia, el ritmo decae bastante hasta empezar a aburrirnos y darnos ganas de dejar el libro de lado. En especial por el hecho de que la autora da la impresión de nunca haber jugado un videojuego, creándonos un gran conflicto interno en todos aquellos que llevamos jugando desde pequeños. Esto es especialmente notorio por la incoherencia inicial que se percibe cuando Nick entra a Erebos por primera vez, cuando trata de explicar que la cámara del juego es en 2D (incluyendo los controles), pero siendo al final un videojuego totalmente en 3D; cosa que únicamente se descubre conforma se avanza en la lectura, ya que Poznanski en ningún momento lo acaba de aclarar. Puede que también sea un error de traducción, pero sea como sea, no deja de resultar confuso.

Una vez se pasa la etapa de la iniciación o introducción en Erebos, la historia vuelve a tomar ritmo. Volviéndose realmente frenético, especialmente en los últimos capítulos. Por su lado, los personajes son el principal fuerte del libro. A pesar de que algunos son demasiado perfectos u odiosos (cliché adolescente), hay otros (como Victor) que resultan bastante encantadores y reales.

Desafortunadamente el protagonista no logra ser el héroe o el carismático adolescente que podríamos esperar, aunque eso solo acaba de dar muestras de la buena habilidad que posee la autora a la hora de crear personajes, ya que Nick podría ser perfectamente una persona real, un adolescente común y corriente que todos hemos conocido alguna vez.

Al final, aunque quise dejar Erebos en un inicio por su aparente ritmo lento, la historia mejoró tanto que lo acabé en dos días. Logrando dejarme bastante satisfecho con su final, permitiéndome reflexionar sobre varias de las cuestiones filosóficas planteadas. Porque sí, detrás de todo ese aparente rollo adolescente, hay un gran trasfondo crítico y reflexivo bastante interesante. En especial para los que amamos la ciencia ficción.

Erebos es un libro que a pesar de resultar predecible en muchas partes (en especial las primeras 100 páginas), acaba sorprendiendo y enganchando lo suficiente como para desear acabarlo cuanto antes únicamente por saber qué pasa. Es especialmente recomendado para todas las personas que gusten de la ciencia ficción y los libros trepidantes, pero que no esperen encontrarse con una verdadera obra maestra de género.

Por cierto, el libro me acabó gustando tanto que una vez devolví la copia a la biblioteca, acabé comprando la mía propia. Todo gracias a Laura, que decidió que no era un libro que necesitara estar en su biblioteca. Mil gracias a ella, ya que como el libro está descatalogado, fue un verdadero milagro lector el haberme hecho con él sin necesidad de buscarlo durante años en tiendas de segunda mano.

10/4/17

Reseña: La sonrisa de Mandela - John Carlin


John Carlin | Biografía | 2013

Por fin. Una de mis misiones secundarias de vida está cumplida.

Hace mucho quería leer algo sobre Nelson Mandela. Esa persona que tanto respeto y cariño ha despertado alrededor del mundo, aunque tristemente ya no está entre nosotros. Por ello, cuando me gané este libro por Twitter gracias al concurso de #UnLibroPorDía realizado durante todo el año por MeGustaLeerColombia, supe que era la oportunidad perfecta. Era el destino, básicamente.

La Sonrisa de Mandela es la biografía de Mandela, aunque no de toda su vida, sino de una pequeña parte de esta. Más exactamente desde que fue liberado de prisión hasta el momento de su muerte. Aunque tiene pequeñas salpicaduras históricas que nos remontan a los años más jóvenes del ex presidente, todo con el fin de explicar más a detalle algún hecho de su vida.

A pesar de la corta longitud del libro, apenas 192 páginas, agrupadas en 8 capítulos más agradecimientos del autor, al leerlo nos encontramos ante un verdadero mar de información. Su vida como esposo, como padre, como político, como amigo y como persona está perfectamente resumida aquí, en general de forma bastante entretenida y hasta profunda en ciertos casos (por eso es que dan pinceladas históricas, para hacer que entiendas el contexto completo).

Desafortunadamente, el libro tiene partes bastante densas. En especial por la mitad, donde Carlin se mete a temas de las distintas “tribus” que dominaban partes de África, capítulos en donde el ritmo decae notablemente, convirtiendo una lectura fluida y ágil en una lectura lenta y densa que llega a resultar aburrida en ciertos puntos. Aunque una vez se pasa esta parte, todo regresa a la normalidad y la lectura vuelve a tener el enganchador ritmo que tenía en las primeras páginas.

La sonrisa de Mandela es una biografía que a pesar de las pocas páginas que la conforman, tiene información bastante detallada y bien narrada sobre la vida de este gran hombre que inspiro a un planeta entero. Un libro bastante recomendado si se busca documentarse sobre él.

31/12/16

Iniciando ciclos

Parece mentira que estemos a unas pocas horas de acabar 2016. Es que digo, este año ya ha pasado frente a nuestros ojos y se anda despidiendo en estos momentos. Me es increíble, en especial por lo abandonado que tuve este pequeño espacio web que creé hace un par de años. Como si no me importara, como si fuera un espacio que pudiera abandonar después de todo lo que me costó construirlo. Y aunque en momentos lo sentí así (que podía abandonarlo sin problema), en el fondo sabía que solo necesitaba un tiempo para permitirme regresar, por ello es que este blog no ha sido eliminado en este año, porque a pesar de que me gusta sacar de mi vida lo que no me servirá más, este pequeño rincón en ningún momento logro entrar en esa lista de cosas a tirar. Y por suerte no lo hizo, porque en este momento, con este post trataré de retomar el ciclo abandonado hace ya casi 12 meses.

O bueno, no sé si decir “retomar el ciclo” sea lo apropiado. Porque muchas cosas han cambiado en este tiempo. Yo he cambiado en todos estos meses, nuevas experiencias me han guiado en el camino que consistió este 2016. Sí, quizá no quiero realmente retomar el ciclo, en realidad lo que quiero es iniciar uno nuevo. Dejar atrás lo que tenía planeado para el blog, tirar a la basura todos los planos que había trazado, y realizar unos nuevos, que usen todo lo que he aprendido en estos doce meses para poder crear un blog que se adapte a quien soy hoy día. Sí, eso será lo que haré.

Quizá todas estas oraciones que acabo de redactar no sean necesarias, con facilidad podría eliminar todo y resumir en un par de palabras. Pero no quiero hacerlo en esta ocasión, únicamente para conservar un poco la honestidad, y quizá espontaneidad, de mis palabras y pensamientos. Al escribir mientras reflexiono en el camino, me aseguro de que sientan estas palabras de la forma tan honesta como quiero que suenen, que se sienta como si me tuvieran en persona y yo estuviera reflexionando mientras les cuento todo este drama sobre retomar el blog sin retomar el ciclo  o los planes que tenía.

Y creo que la mejor forma de crear un nuevo rumbo con este rincón, es tomármelo totalmente en serio, tanto como si fuera mi proyecto personal principal. Así, es que hace unas semanas decidí comprar un dominio. Por tanto ya no será necesario usar hacer uso de esa tediosa url “sinopinar.blogspot.com” para entrar al blog, ya bastará con el único “sinopinar.com”. Corto, sencillo y fácil.

Luego de eso sentí que el diseño del blog se había quedado estancado en una etapa de mi vida que ya no vivía. Por ello, me puse manos a la obra y tras unos días de intentar realizar un diseño que me gustara, lo logré, y es el que tengo actualmente; el cual tiene un estilo bastante simple pero lo suficientemente bonito para que me sienta muy cómodo en él.

En el asunto del contenido, el blog seguirá manteniendo la esencia literaria que ha traído hace ya tiempo, pero quizá muy de vez en cuando aparezca contenido de otros medios diferentes a los libros, aunque posiblemente esté relacionado con ellos. Puede ser la reseña de la adaptación cinematográfica de una novela, o con facilidad algún videojuego o serie que tenga una historia que originalmente se publicó en la literatura.

Este año he leído poco realmente. He estado dedicando mucho tiempo a otras actividades, por ello aún no decido si reseñaré lo poco que leí para tenerlo aquí. Solo son como 6 libros, y si decido reseñarlos, trataré de ser lo más fiel posible a mis opiniones post-lectura. Evitando que el tiempo haga estragos en las mismas.

Por ahora, es momento de terminar de tirar esta pequeña piedra que construirá de nuevo un camino. Tenía que expresar todo lo comentado a modo de introducción para poder iniciar de nuevo.
Espero que tú, lector anónimo que por cosas de la vida llegaste hasta aquí, tengas un gran año 2017, y si decides unirte a mi viaje blogguero, bienvenido seas, espero hacerte sentir lo más cómodo posible y que mi blog te brinde algo de interés para tus días. En caso de que seas solo un pasajero exprés, no importa. Igual cualquier tipo de lector que seas, te agradezco por leer todo esto y haber llegado hasta aquí.

Feliz año 2017, espero nos leamos pronto en los comentarios.

22/1/16

Reseña: Cosmópolis - Don DeLillo


Don DeLillo | Novela. | 2003

Hace poco que se realizó en mi ciudad la Fiesta del libro y la cultura. Es el evento que más espero en todo el año. Al fin y al cabo empaparse de libros… y cultura, es algo que no se hace hacer a diario. Sobre todo si tenemos en cuenta los grandes descuentos literarios que realizan las editoriales y distribuidoras. Así fue Cosmópolis llegó a mí. Fui con unos amigos a Planeta, y por comprar 3 libros nos regalaron uno más, o sea este de Don DeLillo.

Ya conocía la película y aunque quería verla, no había tenido la oportunidad. Por eso que el libro en el cual se basa la misma haya caído en mis manos fue como un pequeño empujón del destino, de la vida, ¿cómo no leerlo cuanto antes? Bueno, eso y que el libro se veía cortico y fácil de leer, perfecto para descansar la mente en estas épocas de estrés universitario. O al menos, eso creía yo que pasaría…

Cosmópolis se desarrolla enteramente en un solo día. Es un largo relato e introspectivo relato visto desde los ojos de Eric Packer. Lo único que debemos saber es que un día cualquier, él amanece con ganas de cortarse el cabello mientras que se preocupa porque el yen está subiendo contra todo pronóstico.

3/4 partes de la historia se desarrollan en la limusina de Eric, donde presenciaremos largas y filosóficas conversaciones con distintos personajes, mientras el mundo exterior se desarrolla con su cotidiano e irreversible caos. El 1/4 restante lo viviremos en algunos significativos lugares de New York.

Este no es un libro que se lea en una tarde, y menos uno que se pueda leer con afán. De hecho, no logró cumplir con mi expectativa de libro relajado, bonito y fácil de leer que me relaje luego de un largo día de estudio. Sino lo contrario. Capítulo tras capítulo me encontraba con una historia compleja, profunda, densa, lenta, cargada de cuestionamientos filosóficos que me hacían pensar más de lo que realmente hubiera querido en algunos instantes.

Y es que aquí nada está puesto al azar. Hay un centenar de referencias o paralelismos con otras grandes obras de la literatura, aportándole al relato una riqueza increíble, que aunque no la logres entender del todo (como me pasó), sabes que está ahí porque la sientes. Sientes la cohesión entre todos los elementos que lees, sin que en ningún momento se llegue a sentir falsedad o un desesperado intento de dar profundidad a una historia que aunque es simple, impacta por la forma como está contada y por lo que significa.

Nunca había leído algo de Don DeLillo, pero con Cosmópolis me queda claro algo: Sabe escribir, y muy bien. Independiente de qué tanto me haya gustado el libro, es innegable el talento que posee con la pluma. Es un deleite deslizarse entre las oraciones a las que su mente da forma.

Cosmópolis es más que la historia de un viaje físico. Es un viaje interno, mental, psicológico. Iniciado por un capricho, y terminado por una revelación que muchos ignoramos, a pesar de que la tengamos en frente todo el tiempo. Es un libro crítico, que no teme desarrollarse a paso de tortuga solo con el fin de hacernos plantear preguntas que olvidamos hacernos por la rapidez de nuestro vacío pero a la vez cargado día a día.

15/1/16

Reseña: Más allá de la noche - Robin T. Popp


Robin T. Popp | Novela. Suspenso. Romance. | 2005

Es raro que yo lea libros muy, muy desconocidos. Y la razón es simple: No confío. Algo que me aterra de tener que elegir libros es que siempre busco unos que me aporten enormes horas de diversión y a la vez me dejen algo para el futuro, alguna enseñando o similar. Pero esta vez pequé. Decidí salir un poco de mi burbuja de perfección literaria para leer algo que compré hace ya como dos años (porque estaba en descuento; libros en descuento = el cielo) pero que apenas hasta ahora me atreví a leer. Y el resultado fue muy diferente al que me esperaba, debo admitir.

Lanie es esta muy sensual bibliotecaria que por cosas de la vida se ve envuelta en una expedición salvaje (salvaje porque se da en la selva) junto a Mac, que es un muy sensual piloto veterano. Aunque ambos iniciaron con el pie izquierdo la misión conjunta que tenían, el tiempo y los macabros sucesos que les rodearán les acercarán para enfrentarse a un peligro y un destino que jamás imaginaron tendrían enfrentarían.

Lo cuento así de forma tan abstracta porque revelar más detalles sería una especie de catástrofe para todo aquel que tenga la oportunidad de leer el libro.

La historia es un poco simplona, lo acepto. Pero la autora agrega un par de detalles un tanto exóticos que logra generar el interés suficiente como para queramos invertir un par de horas en su historia. Desafortunadamente los giros en la trama no son tan contundentes y sorpresivos como se esperaría. Quizá sea porque es un libro de hace ya 10 años; periodo en donde muchas otras historias más actuales han hecho uso de los recursos narrativos que hace una década hubieran resultado efectivos, pero que hoy se sienten desgastados y predecibles.

Aparte de todo, los personajes son sólidos y carismáticos. Cada uno de ellos logra cautivarnos de una u otra forma. En especial los dos protagonistas, que poseen entre sí una química indiscutible.

El único lunar que le puedo encontrar al libro es que pudo haber aspirado a más. La historia cumple lo que promete, y es entretenida debido a un ritmo que nunca decae y unos diálogos inteligentes, pero a la vez es imposible sentir un “Quizá pudo haber llegado más alto” que nos puede dar un cierto aire de nostalgia o tristeza al ver una oportunidad literaria tan desaprovechada. Aunque se supone que este es el inicio de una serie de libros, entonces probablemente en las posteriores entregas la historia expanda sus alas un poco más para llegar un par de metros más arriba. Eso sí, aplauso a Robin por habernos dado un inicio de una serie que perfectamente funciona como libro autoconclusivo.

Más allá de la noche no es un libro que deje muchas lecciones y/o frases bonitas dignas de publicarse en redes sociales (más allá del hermoso poema que encontramos antes de que la historia inicie, click aquí para leerlo). Pero sí nos brinda una historia que entretiene, se lee de manera ágil, y logra sacarnos un par de risas. Si eres de los que lo tienen, por algún raro giro de la vida, no dudes en leerlo, al menos de a poquitos cada noche después de un largo día de trabajo o estudio.

8/1/16

Reseña: Arráncame la vida - Ángeles Mastretta


Ángeles Mastretta | Novela. | 1985

Siempre he disfrutado mucho de las historias (bien narradas) de lucha personal. El hecho de que alguien se rebele contra la constante opresión que sufre únicamente para poder alcanzar su felicidad, es de las cosas más bonitas e inspiradoras que pueden existir en este mundo. Por eso cuando leí la sinopsis de Arráncame la vida, supe que era un libro que poseía todos los ingredientes para darme unas (muy) buenas horas de lectura.

La historia se centra en Catalina y todos los sucesos los viviremos desde sus ojos. Es una mujer que fue arrancada desde muy pequeña del seno familiar, prácticamente obligada a enamorarse y casarse con un hombre que con el correr de los años empezaría a volverse su carcelero. Y aunque tuvo hijos y logró crear una vida aparentemente perfecta ante los ojos de los demás (incluso ante los nuestros, como lectores), nunca acabó de aceptar el destino que le había tocado, tratando poco a poco (a lo largo de su vida) de liberarse de aquella telaraña en la que el general Andrés Ascencio la había acorralado desde pequeña.

Todos los hechos se desarrollan enteramente en México, mostrándonos un país muy pintoresco pero narrado casi en su totalidad desde el lado político. Los tipos de vida de los distintos pueblos que conocemos y la manera de hacer los “negocios” en cada uno de ellos es de los grandes encantos que podemos encontrar en las páginas del libro. Desafortunadamente, porque nada es perfecto en esta vida, el toque político e histórico que complementa la historia no está lo suficientemente bien desarrollado como para despertar interés en el lector, haciendo que a ratos el ritmo narrativo decaiga en una abrupta pendiente.

Este único pero fue mi gran problema hoja tras hoja. Por momentos la historia tomaba un ritmo asombroso que te impedía despegar los ojos de la lectura pero cuando los pincelazos de historia política llegaban, era imposible no bostezar o querer parar de leer. Incluso por esto tardé como dos semanas en acabarlo.

Exceptuando este detalle, hay que darle un gran aplauso al gran desarrollo de personajes que hace Ángeles. Con Catalina vemos a una mujer fuerte, inteligente pero oprimida que evoluciona constantemente; Andrés es el típico terco machista que se cree dueño del mundo, logrando causar gran miedo en cualquier persona que le conozca (o lea) y los demás personajes (no menos importantes) también muestran una solidez impresionante.

Quizá la parte más simpática del libro es cuando entendemos el porqué del nombre. Es una escena que a simple vista puede parecer simple, usada como excusa para titular a la historia, pero si lo miras con un poco de profundidad notas que marca un punto de inflexión importante, que es una escena de liberación, un corte a una larga cuerda que parecía irrompible. Es de las partes que más me gustaron y quizá la que más recuerde (junto con el final).

Arráncame es otra grata sorpresa que me llevo de mi parte del continente en este año. Quizá tenga ese colosal error que comenté sobre las incorrectas pinceladas de historia política, pero aun así es imposible que no te deje con buen sabor de boca una vez acabas de leer el último párrafo, y más imposible aún es olvidar a Catalina y Andrés. Es un libro bastante recomendado, especialmente si eres de México.

Nunca te olvidaré, Catalina.

31/12/15

Lo que me dejan los libros este 2015

Hago parte de las personas que ven su vida dividida en capítulos anuales, que van desde el primero de enero hasta el 31 de diciembre del mismo año. Por eso esta fecha, hoy, significa más para mí que un simple fin de año, volviéndose más bien un fin de etapa, de capítulo, de episodio.

Y aunque mi blog hace meses dejó de ser tan personal como era hace un año, que hice un post sobre reflexiones del 2014, para ser más de uso literario, sigo teniendo la necesidad de hacer el ejercicio de hablar un poco de mi crecimiento personal, aunque esta vez enfocado al tema que a todos nos importa: Los libros. Porque también soy parte de esas personas que ven la lectura como un medio o un apoyo valioso para lograr el crecimiento personal. Y de hecho son muchas las lecturas que me hacen cambiar puntos de vista que tenía, obligándome prácticamente a cuestionarme todas mis creencias para poder encontrar una nueva visión mucho más completa o profunda.

Tengo especial ganas de hacer este ejercicio porque ha sido un año bastante interesante respecto a lecturas. Aunque he leído realmente poco comparado con años anteriores (apenas 19 libritos), varios de ellos me han marcado totalmente.

No haré spoiler de ninguna historia, solo hablaré por encima de lo que me dejó a nivel emocional o psicológico, cabe aclarar.

Por un lado le tengo especial cariño a Guerra Mundial Z. Como decía en la reseña, hay un capítulo en especial que me marcó de manera casi que exagerada. ¿Qué si el fin de tu vida empieza en este momento? ¿Qué si un evento inesperado te arrebata esa zona de confort en la que vives? ¿Puedes decir que si en este momento se da un apocalipsis te sentirás al menos medianamente satisfecho por haber podido vivir mil experiencias cuando tuviste la oportunidad? Mi respuesta es no. Si en este momento se desatara un virus o algo, no dejaría de golpearme la cabeza mientras me llamo “tonto”, por haber desperdiciado tanto esfuerzo y tiempo en cosas que no me llenaban lo suficiente, únicamente por miedo o temor a vivir más, a salir más de mi zona de confort, por querer irme por el camino fácil.

Esto se complementa bastante con El túnel. Aquel libro con ese terrible toque depresivo que me dejó impactado al notar tantas similitudes entre el protagonista y yo. ¿El principal problema? Que odiaba al protagonista, por pensar tanto todo, por ser tan excesivamente dramático, por tener pensamientos tan destructivos consigo mismo, y por esperar tanto de las personas como si estas estuvieran en obligación de cumplir sus expectativas. Sí, antes me identificaba con todo ello de una manera impactante. De todo esto es que nació mi deseo de cambiar, de relajarme un poco, de ser más ser humano y menos máquina.

No ha sido un cambio fácil, claro, tienes que aprender a eliminar cosas tóxicas de tu vida, a dejar ese negativismo de lado, aprender a amar tu día a día, a creer en un mañana mejor o simplemente a esperar que el mundo te dé lo mejor que te pueda dar, dejando por completo tus expectativas de lado.

Pero si me he encontrado un libro que me haya aportado mil inquietudes, ese es Cosmópolis. Es lento como él solo, enormemente introspectivo y detallado. Pero es un completo mar de conocimiento. Destaco especialmente la búsqueda de respuestas que tiene el protagonista durante la novela. Va de aquí para allá buscando darle sentido a las cosas, buscando hallar el porqué de sus dudas, buscando justificar su existencia. Cuestionarse, arriesgarse y aprender a ver la infinidad de matices que tiene la vida (que usualmente recortamos para sentirnos menos abrumados con ella) son algunas de las cosas que me deja Don DeLillo. Dejaré a continuación fotos de algunas de las frases o momentos que más me hicieron pensar.





Estas son las principales cosas que me deja la literatura este año. Todos los demás libros leídos también me aportan algo, aunque no en grados tan significativos como los ya mencionados. En Hot Sur y El señor del tiempo me encontré con el tema de no tener prejuicios; Ciudades de papel y el Retorno del Rey, me dejan el no temer a vivir aventuras por algo que quiero; Por qué fracasan los países me deja claramente una visión más global, histórica y política del mundo en el que vivo, permitiéndome entender un poquitín más el porqué de las situaciones que viven hoy en día muchos países; La sonrisa de Mandela me permitió conocer a un hombre inspirador, que con su amabilidad y sueños de un lugar mejor, logró cambiar su país e inspirar a muchas personas a ser mejores alrededor del mundo; Erebos me dio la oportunidad de preguntarme qué es lo que quiero para mi vida, cómo quiero ser con mis amigos y cómo nos controla la sociedad para hacer lo que ellos esperan que hagamos y no lo que nosotros realmente queremos hacer; por último tengo a Satanás, que al desarrollarse en una ciudad de mi país me permite un acercamiento un poco más preciso a la historia, permitiéndome cuestionarme sobre los métodos de supervivencia que están presentar en mi tierra, las mentiras que nos decimos a nosotros mismos sin llegar a calcular el daño que nos harán a futuro, lo frágil que es todo lo que tenemos en nuestra vida (o incluso la vida propia) y lo destructivas que pueden llegar a ser ciertas decisiones tomadas por pasión momentánea.

Dejo a un par de libros por fuera del post principalmente trataban temas que ya he aprendido en años anteriores. Pero eso no significa que sean menos valiosos, solo que tuve la suerte de aprender lo mismo anteriormente.

Este ha sido en toda mi vida el año más intenso a modo emocional y psicológico. He logrado un cambio realmente impresionante con respecto a la persona que era hace exactamente un año. Un cambio para mejor. Pude reír mucho más este año, ser más feliz, valorar más a las personas que me rodean, sentir más pasión por la vida, ser un poquito más humano y poder definir caminos que parecían muy confusos.

Ha sido un 2015 espectacular. Y espero que de aquí a un año haber vuelto a mejorar, para acercarme a la persona que deseo ser. Ya sea gracias a las lecturas que me esperan, o a las vivencias que vienen.

A todos los que hayan llegado hasta este punto, muchas gracias. Y a los que no, también muchas gracias. También a los que me han leído durante el año, o a los que alguna vez se han pasado por el blog. Un feliz año para todos, que tengan un bonito, intenso y muy memorable 2016.