Sin opinar: diciembre 2014

31/12/14

Lo que fue el 2014

Como toda persona normal (porque sí, soy normal, les cuento), debo hacer balance de mi año. Claro que mi blog no está enfocado a mis asuntos personales ni similar, pero en este caso, tengo la grandísima necesidad de publicar aquí mi balance, para dejar esas importantes “reflexiones” escritas en un lugar en donde pueda acceder dentro de un año (o más) a leerlas nuevamente.

Hace justo un año estaba con la mentalidad de que 2014 sería el año que finalmente cambiaría por completo mi vida. Que sería mi año. Que lograría todo lo que quería lograr en aquel entonces, y pues, en parte así fue, pero de formas que no esperaba.

Lo que me dejó el 2014:

  • Una confianza bestial en mí mismo. Y lo pongo como primer punto porque es lo más rescatable de este horrible año. Pasé de ser una persona cargada de inseguridades a ser una persona con un autoestima real y muy alta, como una muralla que me protege de mis enemigos, donde solo yo puedo modificar lo que desee de mi reino personal

  • La literatura juvenil es un buen inicio para adquirir el hábito de lector, pero pasado un tiempo se torna aburrida. Como saben si han leído mi biografía aquí en el blog, adquirí el hábito de la lectura hace poco. En ese tiempo inicié primordialmente con libros juveniles que me mataban con sus tramas ágiles cargadas de drama y a veces de un romance medianamente soportable, pero conforme fui leyendo más y más de tal género, mi interés empezó a decaer hasta que dije basta. Las tramas repetitivas, personajes calcados de otros libros y las historias poco profundas fueron lo que dieron paso a mi deseo de literatura más adulta, en donde por fin volví a sentir esa  vibra de emoción que sentía antes. Aclaro que no estoy hablando mal de lo juvenil, de hecho si leen mis reseñas verán que de vez en cuando leo algo juvenil como para tener lecturas ligeras. Pero ha perdido el sentido de novedad que tuvo hace dos años, al menos en mí.

  • Debes saber con quién complicarte la vida. Esta es la enseñanza que me dejó este año que más repetiré el resto de mi vida. Porque aunque no existe persona que no sepa eso, nunca debe olvidarse para poder tener una vida sana y feliz. Este año luego de mil dramas sentimentales que duraron meses, por fin entendí eso. Claro que tuve que pasar por mucho lloriqueo y auto humillaciones para entenderlo, pero lo entendí y es lo que cuenta. No todas las personas merecen tu tiempo y esfuerzo. Así de simple.

  • El amor de pareja es una opción, no una necesidad. Nuevamente algo cliché que jamás olvidaré. También salió a raíz de los mil dramas que (afortunadamente) viví durante el año, dándome por fin la opción de avanzar en mi vida de la forma que quería y no de la forma como me habían programado, por decirlo de alguna manera. Actualmente es algo que tengo tan claro que no me preocupo en absoluto por ello, tal como hacía antes. Además, por Dios, estoy extremadamente joven (soy todo un infante), ¡no sé ni por qué me preocupaba por ello!

  • Ten en tu vida a personas que te aporten algo. No digo de manera interesada que tengas a aquel que te regale cosas caras cada tanto o similar. NO. Me refiero a que las relaciones humanas son un intercambio. Ambas partes deben ganar algo para crear un lazo fuerte de amistad. No puedes lograr entablar amistad con alguien que solo te brinde insultos o con alguien que no te genere interés alguno. Por eso, es más práctico tener en tu vida solo a personas que realmente te aporten cosas positivas. Aquella persona que siempre te regala una sonrisa, o la que siempre te hace reír horas y horas, o a la que te aporte bienestar, no importa qué sea, si no hay un intercambio sincero y bonito no creo que valga la pena el esfuerzo que se hace a la hora de mantener relaciones sociales.

  • Es posible vivir estando en la era prehistórica, tecnológicamente hablando. Tuve un viejo celular con Android 2.3 durante todo este año, que hasta el 2013 me sirvió como reproductor de música, pero como a mediados del 2014 se dañó (me borraba los archivos de la SD o la dañaba directamente. Me dañó 3 micros DEL ALMA)  tuve que estar durante meses sin cámara, sin música, sin tener una celular medianamente decente para revisar páginas web, trabajos y/o usar como agenda. Y aunque ya cambié de celular a uno realmente bueno, puedo afirmar que me fue posible sobrevivir todo ese tiempo sin problema alguno. Ni problemas para recordar tareas, ni problemas de comunicación mediante redes sociales. Hasta aprendí a cargar siempre un libro conmigo para cuando tenga que esperar, porque, como dije, música tampoco podía escuchar.

  • Las agendas y los post-it son inventos de Dios. Gracias a estos elementos he aprendido a ordenarme, ya sea para las lecturas y el blog (con este no he cumplido lo suficientemente bien) como para la universidad (me ha resultado más útil de lo esperado). He pasado de estudiar la noche previa a los parciales (o hacer el trabajo el día anterior a la fecha límite) a poder dividir el estudio en varias jornadas durante días distintos, de forma que pueda asimilar mejor la información que necesito aprender, sin estrés exagerado (porque estrés siempre habrá, no nos engañemos) y con muy pocas noches de trasnocho. (Sobre todo si comparamos a mis semestres anteriores donde dormía diario como 4 horas)

  • Hábitos saludables (físicos y psicológicos). Hace año y medio yo era la típica persona que no hacía ningún tipo de actividad física. De esas que cuando subían un par de escaleras ya estaban a punto de morir. Pero este año, después de mi horrible experiencia con el ejército donde creí que me iban a llevar a prestar servicio militar (vivo en la prehistoria y en mi país aún es obligatorio prestarlo) sentí la necesidad de valorar mucho más la vida que tengo. Nunca había notado tanto la libertad que poseo, todas las capacidades que puedo desarrollar si deseo, pero que no lo hago por pereza, por tener una mentalidad de pobre. Fue ahí cuando entendí que debía hacer algo con mi vida. Que no quería sentir que he desperdiciado mis días en nada. Lo primero que hice fue leer un par de libros que me ayudaron mucho, volviéndose prácticamente los libros que ayudaron a encaminar mi vida. Gracias a estos aprendí a vivir más libre, a aprovechar mi tiempo, las personas, a quererme, a no dejarme tumbar por nada ni nadie. Luego vino el ejercicio, empecé a salir a correr y en seguida los ejercicios calisténicos. Meses después de una constante actividad física, soy capaz de asegurar que me siento mucho mejor que antes. Aparte de que he mejorado mi aspecto físico, mi actitud ha mejorado. Mantengo con energía y esa mente perezosa que poseía ha desaparecido por completo. Es de las mejores decisiones que he tomado en toda mi vida.

  • Un futuro real. Hasta hace unos meses tenía dudas sobre que quería a futuro y lo que estaba haciendo para conseguirlo. Mi carrera no acababa de gustarme del todo, mi futuro se veía confuso y mis actos diarios eran simplemente desordenados y hechos sin motivación alguna. Entonces aparece un profesor que me hace cambiar totalmente de opinión. Ese profesor desde la primera clase logró captar mi interés (por su forma de ver la vida, por su forma de ensear y de ser), y conforme pasaban las semanas este crecía y crecía, hasta que al final de semestre, supe que sí estaba estudiando lo que quería porque quería algún día ser tan genial como él. Al haber entendido eso pude empezar a construir un proyecto de vida acorde a la nueva visión que había aparecido ante mí. Él no alcanza a imaginar cuánto me ayudó sin siquiera ser esa su intención. (y no solo a me ayudó a elegir mi futura profesión, también a ser mejor persona)

Me he extendido mucho, pero era necesario. Como ven, ha sido un año con un inicio bastante sombrío, pero que finalmente se volvió un año indispensable para mi crecimiento personal y profesional. Quizás sea el peor año de todos los que he vivido hasta ahora, pero es el año más completo y más importante de todos. En 12 meses he aprendido cosas que han sentado las bases (muy firmes) de mi vida, y aunque he lloriqueado como loco durante este 2014 por todas las dificultades vividas, será un año que recuerde con mucho cariño. Por todo. Por las personas que llegaron, por las que se fueron, por las que siguen, por las nuevas experiencias, por los nuevos sitios visitados, por las nuevas partes de mí que he descubierto, por aquel oscuro y viejo cielo cargado de sangre que dará paso a un cielo joven y soñador.

29/12/14

La odisea de ir al cine solo

Todo pasó hace unos meses. Como en junio, creo. Quería ir a cine a ver una película que llevaba esperando hace una considerable cantidad de meses; evadiendo los constantes ataques de la campaña publicitaria que tuvo, para no arruinarme nada, mis ganas eran cada vez mayores. (¿No están cansados de que los 182 trailers que sacan a modo de promoción destripen por completo la película?)
Y cuando por fin estuvo en cartelera, que por cierto hablo de Edge of Tomorrow, busqué con quien ir entre mis amigos, pero al parecer la película era demasiado ‘Meh’ para ellos. Por lo que me vi resignado a no verla en cine (o eso creía), por lo que las semanas pasaron y pasaron y la distribución de la película fue encogiéndose, preparando su salida definitiva de cartelera. Fue justo dos días antes de que la quitaran de manera definitiva, que tuve el fantástico impulso de ir a verla solo.

Ya me había planteado tal posibilidad, pero siempre acababa desistiendo por distintos argumentos vacíos que me daba a mí mismo, como “Osazo ir solo a cine” o “Me sentiré muy mal yendo solo, ¿con quién hablaré al salir de la sala?”. Pero justo un miércoles mis complejos de preadolescente desaparecieron, y 30 minutos después de haber tomado tal decisión impulsivamente ya estaba corriendo hacia la sala, porque encima ya iba tarde, así que tampoco es que haya tenido tiempo para arrepentirme. Llegué y por suerte era una hora en las que las personas normales no van a cine, entonces no tuve que hacer fila, compré la boleta para una persona (no fue tan difícil como parece, e irónicamente, a diferencia de otros, esta me parecía la parte más fácil de tal aventura) y me dirigí hacia la sala destinada a presenciar mi heroica hazaña. Entré, me senté, me acomodé (guardé los audífonos, me quité el saco) y esperé. La gente empezó a llegar, era poca, no pasaban las 30 personas; y finalmente luego de hacerme spoilers de otras películas con los mil promos que mostraron (afortunadamente no eran películas que me interesaran, excepto el de Interstellar para el cual desvié la mirada y me tapé los oídos de forma dramática) empezó el espectáculo.

No sé si en aquellas dos horas del largometraje me miraron raro o similar, pues estaba en la parte intermedia de la sala mientras que todos se acumulaban en la parte alta (como odio esa parte), pero además estaba tan entretenido con la película que me era imposible prestar atención al miedo que se presenta cuando se hace algo por primera vez.

Disfruté como niño pequeño esa vez, incluso mucho, mucho más que las veces en las que he ido acompañado, ya que solo era yo, sin nadie que me interrumpiera con preguntas molestas tipo “¿Cómo así? ¿por qué pasó eso?”.

Cuando la película terminó, me paré, agarré mi saco y salí dignamente de la sala al corredor que conduce a la salida del cine. Creo que esta fue la parte más rara de toda la travesía. Por primera vez no tenía que preguntar “Y… ¿te gustó?” sino solo pensar en todo lo que pasó y sacar mis propias conclusiones y quejas o elogios. Claro que antes de poder salir vino la parte vergonzosa de tengo-5-años-y-no-sé-cómo-abrir-una-puerta-de-estas en donde me quedaron viendo raro y con lástima, no sé si por mi inexperiencia con puertas o por haber ido solo. Pero contrario a parecerme algo malo, es algo que cada vez que lo recuerdo me saca una pequeña carcajada. (Ojalá pudieran observar las caras de quienes me vieron)

Y ahí fue donde di un paso más en mi camino de crecimiento personal. Haciendo algo que había querido hacer hace mucho pero que por convenciones sociales (maldita sociedad) no había sido capaz de hacer. Me quedó gustando tanto que lo repetí (esta vez sin necesidad de echarle mucha cabeza) con Guardianes de la Galaxia, donde nuevamente disfruté como nunca. Aunque esta vez sí me lanzaron en la sala miradas de “Oh, no tiene amigos, pobre. Merece un abrazo”. Y como en aquel entonces ya dominaba el milenario arte de abrir puertas de cine, ya no tuve que pasar horas tratando de salir de aquel templo del séptimo arte.

Por todo esto, es que creo que toda persona merece (¿o necesita?) en su vida esta magnífica experiencia personal de ir a cine sin ningún tipo de compañía externa. Quizás puede ser duro al principio, pero las ventajas son inmensas. Ya sea desde ver aquella película que solo tú quieres ver (sobre todo si eres un ñoño del cine raro) o si deseas salir un poco de aquel caparazón en el que te encuentras.

Con el fin de complementar todo este cliché, añadiré que a raíz de tal experiencia di pasos que quería dar hace mucho pero que no me atrevía a hacerlo. Puede sonar un tanto tonto (y lo es; digno de un libro de autoayuda barato), pero el simple hecho de haber roto esa “ley” de ir al cine con alguien, me hizo sentir tan bien que desde ahí he empezado a salirme más de mi aturdidora zona de confort, ganando una aterradora confianza en mí mismo que nunca imaginé que tendría y de paso, ganando una visión completamente nueva del mundo.

Realmente vale la pena hacerlo, ya sea por asuntos filosóficos de crecimiento personal, o simplemente por el hecho de disfrutar lo que quieres ver en el momento que quieras, sin tener molestas preguntas de amigos que te distraigan.

Además quizás te quede una divertida anécdota que te haga reír cada vez que la recuerdes.

21/12/14

Impresiones (anime): Monster


 Click para ver ficha técnica.Han pasado años desde que vi Death Note. Fue justo esa historia la que me creó la sed de anime que cada vez se abre más. Aquella bien hilada serie en donde cada capítulo hacia parecer al anterior como una basura logró en mí abrir aquella puerta de curiosidad que había permanecido cerrada por mucho tiempo. No sé si fue el ritmo tan desenfrenado de la historia, la grandeza de esta (al menos en la primera parte; ustedes saben a qué me refiero), sus carismáticos y perfectos personajes, o el pack completo de estos elementos. Pero el impacto fue lo suficientemente grande como para necesitar más historias de este calibre, o al menos lo suficientemente cercanas como para hacerme olvidar la agotadora vida real.

¿Y que por qué menciono a DN si el título de este post es de Monster? Pues, como es evidente para cualquier persona con internet, he hallado Monster gracias a las constantes (aunque por el momento incoherentes) comparaciones de esta con DN. “Si te gustó DT, debes ver Monster, ¡son parecidas!” aseguran la mayoría, mientras que la minoría se encarga de negarlo. Pero eso no importa por ahora, porque hasta el momento no he visto suficiente como para estar de un lado o de otro. En este momento lo único que importa es importante inicio que tiene este anime y lo que espero de él a futuro.

Hasta el momento he visto 3 capítulos, donde la trama ya me ha sorprendido y dado el suficiente gancho como para querer seguirla. Pero no soltare spoilers, obviamente, prefiero que cada quien descubra esto por su cuenta.

Lo que puedo comentar es que Tenma enfocado en sus estudios (en aquel tiempo aún era estudiante) y anhelos profesionales, encontró una tesis de un importante médico en Alemania, el cual posteriormente le brindaría apoyo en el inicio de su nueva vida en el extranjero, cuando Tenma decidiera dejar Japón para ir a Alemania. Es considerado el joven más prometedor de su lugar de trabajo y su ciudad; fama que se ha ido ganando poco a poco, volviéndose uno de los cirujanos más solicitados. Sin embargo, no todo puede ser color de rosa, por lo que debido a unos desafortunados y enigmáticos sucesos, la vida de Tenma toma un rumbo totalmente inesperado alejándolo de sus deseos.

Hasta el momento esto es lo que sé de Monster. Como dije me he tragado varios detalles para no generar spoilers, pero básicamente es lo poco que han mostrado. Al parecer la opinión generalizada de que la historia es supremamente lenta es cierta, sin embargo en ningún momento me he sentido aburrido y/o cansado de la lentitud de la misma. Quizás sea porque después de tanta serie lenta que he visto ya me he adaptado, o porque aunque el ritmo sea lento, el paso es totalmente seguro. No tengo muy claro cuál de las dos opciones es la correcta. Pero tengo muy claro, a primera vista, de que la historia irá de menos a más. Y quizás, solo quizás, de que será una historia de proporciones bíblicas.

En otros apartados mucho menos importantes como el visual (solo en este caso le daré poca relevancia), Monster es un anime de hace ya 10 años. Por lo que el paso del tiempo se siente, pero por suerte no es nada molesto. No genera la sensación de incomodidad visual que suele generarnos otros animes, a quienes no nos gusta lo viejo, por decirlo de manera desenfadada.

Poco más puedo decir de mis primeras impresiones. Mis expectativas son altísimas, y espero realmente no decepcionarme, porque el ambiente que se está hilando de a poquitos promete mucho, sería una pena que todo se arruine. Ya veremos qué sucede.

20/12/14

Reseña: Conflicto (The Struggle) - L. J. Smith


Título original: The Struggle
Autor: L. J. Smith
Género: Novela. Fantasía. Romance. Vampiros.
Fecha de publicación: 1991
País: Estados Unidos

Sinopsis:
Stefan es el principal sospechoso de la muerte del profesor de historia, sobre todo después de haber desaparecido cuando ésta se produjo. Para colmo, a Elena le empiezan a llegar notas con frases que ella había escrito en su desaparecido diario y Damon no para de atormentarla amenazando a sus familiares más cercanos. Cuando todo parece llegar a la calma, Elena se da cuenta de que algo la está siguiendo y, cuando empieza a huir de ello, algo terrible le pasa.





Mi opinión: (Sin spoilers)


Seis meses han pasado desde que decidiera iniciarme en los libros de una de mis series favoritas (The Vampire Diaries). Después de “dejar reposar” un par de semanas la temática vampírica, por fin pude leer la continuación de aquella historia que me había dejado con buen sabor de boca. Veamos qué tal el segundo libro y si esta saga que tanta fama ha cosechado merece la pena.

Cuando leí el primer libro me esperaba lo peor. Después de haber leído tantas malas críticas, ¿cómo esperar algo bueno? Pero al final no resultó tan malo como comentaban, y logró dejarme un buen sabor de boca, lo suficiente como parar querer seguir la historia. Además el final lo dejaba a uno picado, entonces era imposible no querer seguirla.

En Conflicto visitamos nuevamente el pueblo de Fell's Church, casi que en el mismo punto donde termina Despertar. Stefan ha desaparecido, los asesinatos en el pueblo apuntan a él como el autor de estos, Elena sigue ocultando secretos a todos los que conoce y Damon sigue empeñado en destruir el poquito de felicidad y tranquilidad que algunos personajes creían tener.

El primer punto a aclarar respecto a la historia es: No hay grandes avances. Lo cual es un poco decepcionante, ya que esperaba mucho más de lo que me acabó dando. A pesar de esto, no me aburrí en ningún momento. Nuevamente la (genial) pluma de la autora evita un estancamiento en el ritmo, y aunque no desarrolle gran cosa, este en ningún momento cae.

Los personajes que ya eran sólidos desde la primera novela, aquí se acaban definiendo aún más, mientras que los nuevos aún no adquieren carácter propio debido a la poca relevancia que se les da. Aunque desde ya percibimos que a futuro tendrán más peso en la historia del que imaginamos.

A pesar de que la historia por fin despega por sí sola, alejándose de la vista en televisión, si lo vemos de manera panorámica notamos lo transitoria que es, dejando, una vez acabado el libro, una opinión muy dispareja y confusa.

No me es posible decir mucho de un libro que parece una mera transición hacia la verdadera historia. Continuaré la saga, ya que el final, nuevamente, me dejó muy picado. Esta vez por lo inesperado que resulta, lo cual ayudó en gran medida a subir un poco el medidor de satisfacción que claramente no alcanzó a llenarse.

Conflicto es un libro que perfectamente puede resumirse en un par de páginas que pudieron haberse insertado ya sea en el primer libro de la saga o en el tercero, sin que la historia resultara afectada. Recomendado como entretenimiento liviano, y únicamente si la historia te llama lo suficiente como para soportar un libro que está muy por debajo del que inició la saga.

Calificación: (Del 1 al 5)

15/12/14

Reseña (anime): Fate/Zero


No sé si ya lo he mencionado en el blog, pero cualquier persona que me conozca sabe que tengo una particular debilidad por temas relacionados con la magia y/o la fantasía épica. Los menciono de forma tan abstracta porque esta debilidad está presente en varios medios, por así decirlo. Ya sean videojuegos, literatura, películas, series y hasta música. Y justo por esto, traigo esta reseña-recomendación de un anime al que (descaradamente) no le había querido dar la oportunidad, pero que tan pronto se la di, se ganó todos mis afectos, llegando a ser mi actual obsesión. (Merezco 100 latigazos, lo sé)

Sinopsis:

La Guerra del Santo Grial –Persiguiendo el poder del “Santo Grial” el cual es capaz de lograr un milagro, este es una prueba en la que siete magos invocar siete Espíritus Heroicos para competir en ella. En una batalla cuya conclusión fue pospuesta tres veces, ahora, la cuarta guerra ha comenzado nuevamente. Confiando en sus grandes deseos de victoria, los magos se han reunido en el campo de batalla llamado “Fuyuki”, pero entre ellos se encuentra un hombre que siempre ha estado solo y que nunca ha podido encontrar el significado en su lucha. Su nombre era Kotomine Kirei. Sin comprender la guía del destino, Kirei se encontraba perdido y seguía cuestionándose. ¿Por qué se le habían otorgado los Sellos de Comando a alguien así?. Sin embargo, el destino había cruzado el camino de conflictos con un némesis oportuno. Esta persona es – Emiya Kiritsugu. Un hombre que era más dedicado que ninguno, más despiadado que ninguno, y que buscaba el milagro del Santo Grial.

Mi opinión:


Lo primero que debo advertir de Fate/Zero es que no tiene tanta acción como se imaginan, y que únicamente el primer capítulo es de 40 minutos, así que no se dejen asustar por ello. Destaco especialmente lo primero, ya que aunque la historia sí tiene bastante acción, quizás no tenga tanto como se esperaba (o al menos yo esperaba, debido a los animes que me suelen gustar); claro que tampoco es que sea un drama puro y duro, pues no. Pero para poder decir que posee pura acción desenfrenada falta mucho. Por suerte esto no representa en absoluto un problema, Zero no trata de mostrarnos una desenfrenada y exageradamente guerra épica mundial por el Santo Grial, pero sí trata de mostrar un evento bastante realista, con personajes complejos y sólidos, cargado de sentimentalismo debido a la gran red de ideales e ilusiones que tejen los protagonistas detrás de esta guerra.

Los personajes resultan supremamente carismáticos y sólidos. De alguna macabra manera lograron hacer que la guerra por el grial sea una guerra de sentimientos e ideales, y no de poderes y puños. Por esto mismo estoy seguro que se encariñarán muy, muuuy pronto con varios de los personajes que podremos observar en pantalla, hasta el punto de que una vez acabada la serie les será imposible olvidarles. Tal como me sucedió a mí.

Quizás el único problema que puede tener la historia es que la trama no tiene grandes giros inesperados. O sea, sí los tiene, pero no gigantescos hasta el punto de hacernos estallar la cabeza. Sin embargo, esto no se torna grave, debido al gran ritmo que se posee la misma, y también gracias a los magníficos personajes que la desarrollan, ya que estos hacen que la historia no caiga en ningún momento.

En apartados más técnicos, Fate/Zero es una completa delicia. Visualmente tiene un estilo común, pero con pequeños toques que le hacen muy propio. El diseño de personajes es fantástico, tanto en los humanos (o magos, mejor dicho) como en los Servants; especialmente en estos últimos, sin excepción alguna, desde la valiente Saber hasta el enfermizo Caster. Mención especial al enigmático y diabólico Berserker. (¿Cómo no amarle, eh?)

La animación es excelente. Pese a que no tiene gigantescas escenas de acción épica, como he repetido previamente, las pocas escenas que posee están muy bien hechas, llevando muchas veces querer repetirlas debido a la alta calidad que muestran. Además, están acompañadas de una espectacular banda sonora, lo cual hace que la experiencia sea aún más rica.

Hay una canción en especial que nunca podré quitarme de la mente debido a la fuerte carga emocional que representa en la historia y a la perfecta sincronización que tiene en esta; suena por primera vez al final de un capítulo específico. No la menciono detalladamente porque sé que cualquier persona que vea o haya visto la serie sabrá de cuál hablo. Pero sin ninguna duda, es la mejor canción de toda la serie. Cerrando con grandeza unos de los capítulos más emblemáticos que podamos encontrar.

A pesar de tanto elogio soltado de mi parte hacia Fate/Zero, no es una serie que recomiende a todos. No porque no logre entretener al público en general, porque esto lo logra y de sobra. Pero si quieren un anime que enganche de verdad (como yo suelo buscar generalmente) y no tienen alguna debilidad por temas mágicos, o si quieren acción pura, no esperen mucho de Zero. Porque aquí la acción no es el ingrediente principal, sino solo una de las muchas consecuencias que presenta la Guerra del Santo Grial, la cual es tejida por las emociones y/o caprichos de los participantes.

Fate/Zero es un anime que con una historia interesante y personajes sólidos y complejos, logra meternos de lleno en un mundo en el que la guerra a muerte contra los demás es solo una consecuencia de la lucha interna de cada personaje. Todo esto narrado con un gran apartado visual y sonoro, que difícilmente dejará indiferente a quien lo vea.

Calificación: (Del 1 al 5)


7/12/14

Reseña: Ruin - Rachel Van Dyken


Título original: Ruin
Autor: Rachel Van Dyken
Género: Novela. Romance. Juvenil.
Fecha de publicación: 2013

Sinopsis:
Yo no soy la típica chica. Llevo huyendo de mis recuerdos por tanto tiempo que la depresión se ha convertido en mi único comfort. Yo era feliz en la oscuridad... hasta que Wes Michals me ofreció la luz.

Yo no sabía que el tiempo no era mi aliado, que cada segundo que pasaba era un paso más cerca del final de algo que comenzaba a significar el mío propio. Él intentó advertirme. Él me prometió todo lo que era capaz de dar cada momento, tal y como era, pero eso nunca sería suficiente.

En ocasiones cuando piensas que es el final, es solo el principio. Wes pensó que podía salvarme, pero al darme todo, me arruinó. Porque tras un beso, una caricia, yo nunca volvería a ser la misma



Mi opinión: (Sin spoilers)


Cuando acabé Bajo la misma estrella, me vi tan marcado y necesitado de seguir viviendo en un universo similar que tuve que buscar libros parecidos. Tuve un poco de suerte y encontré en Goodreads una lista de libros similares al ya nombrado. Había varios, todos eran libros que al parecer habían tenido mucho éxito en EEUU. Por lo cual temí un poco debido a lo que me sucedió con Divergente, sin embargo elegí el que tuviera mayor calificación por parte de los lectores, que era Ruin, y lo leí.

La sinopsis del libro no cuenta absolutamente nada. No sabía qué esperar en general y tampoco tenía expectativas. Podía ser un libro malísimo, pero no me sentiría decepcionado porque no esperaba nada. Solo necesitaba un universo en el que vivir y ya. Por estas inexistentes expectativas es que no tengo muy clara la opinión que tengo del libro. Pero a ver, vayamos por partes.

Primero, tengo que decir que aunque ya sabía qué clase de personajes encontrar aquí, me llevé una grata sorpresa. Kiersten a pesar de ser un personaje bastante común, está muy bien caracterizado. Es una chica bastante inocente y tímida, para ella todo el mundo que le presenta la universidad es algo nuevo, incluso los chicos, pero a pesar de ello nunca te sientes aburrido hacia su inocencia. Por el contrario, amas que sea así. Amas que seas tan tímida y linda. Y justo por eso es que Wes, el protagonista, se siente atraído.

Wes es también un agradable hallazgo. Está bien, es el típico joven súper guapo con cuerpo perfecto que viene de una familia con gran fortuna. Sin embargo, tampoco resulta cliché. Aquí no está el chico perfecto, el que siempre sabe qué decir y cómo hacerlo. Admito que Wes dice frases geniales (marqué varias, eh) pero nunca se siente como un estereotipo, de hecho estas frases que dice no son propias, son parte o resultado de su pasado. Lo cual hace que de verdad uno sienta que es un personaje único, y no uno hecho con el mismo molde que últimamente tanto se ha esparcido en la literatura juvenil.

Y ni hablar de los otros personajes. También resultan agradables y bastante sólidos, a pesar de que su desarrollo fue muy limitado.

Ese es el fuerte de Ruin, los personajes. Porque la historia es bastante normal, sin llegar a ser aburrida; eso sí, es bastante bonita. Tiene algún que otro momento destacable, y lo mejor es que tiene la cantidad de historia justa. La autora no agrega más momentos de los realmente necesarios, permitiendo una lectura ágil.

En definitiva, Ruin es un libro que aunque no resaltará en absoluto, es una buena opción cuando se quiere leer algo no pesado que tenga una historia cautivadora, que quizás (como es mi caso) te ponga a reflexionar un poco sobre la vida, el miedo, el amor y la amistad. Esos temas que los adolescentes tanto subvaloramos.

Pero ojo, las personas que busquen una trama compleja, abstenerse de este libro, no es para ustedes.

Calificación: (Del 1 al 5)